sábado, junio 18, 2005

Nº 3: Que nos escuchen no quiere decir que nos entiendan.



Imaginemos que tenemos que realizar una presentación antes unos clientes de una nueva propuesta. Hemos pasado varias semanas preparando concienzudamente unos documentos en power point, con todo tipo de animaciones. Además, conocemos el tema al dedillo, ninguna pregunta que nos hagan nos va a dejar con 'el culo al aire'. Por si esto no fuera suficiente, tenemos al alcance ficheros y anexos que consultar para que no quede ningún cabo suelto.

Hemos llegado con la mente fresca a la presentación, hemos introducido la agenda, exponemos los temas sin titubear, cumplimos con el horario escrupulosamente, abrimos el turno de preguntas y recibimos un par de cuestiones de puro compromiso. Nos agradecen nuestro trabajo y esfuerzo. Convenimos en llamarnos y continuar con el tema y nos vamos.

¿Todo bien? NO, mal...... !! ¿Por qué? Cuando hacemos una presentación, estamos consumiendo unos 'minutos de gloria' delante de nuestro público que no debe dejarles indiferentes, hay que entusiasmarles. Imaginaros cuantos se presentan al casting de Operación Triunfo. Cuantos correctos y aplicados estudiantes de canto se habrán quedado fuera y habrán ocupado su lugar personas con unas ganas enormes de comerse el mundo. Un Bustamante cualquiera.

Por tanto, tenemos que ser unos Bisbales o Bustamantes, sin llegar a soltar la lágrima, claro. Hay que ponerle pasión a lo que contemos. La profesionalidad, seriedad y buen oficio se nos supone, como a los soldados el valor.

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publicado por Todo BI a las 4:59 p. m. Envialo a un amigo